Mi quinto partido y mi quinta posición en la cancha. Esta vez me tocó jugar de nueve. Es cierto que se lo pedí a los DT, pero tampoco había nadie más para el puesto (salvo Seba o Rober, pero no podíamos perder a quienes mejores andan en sus puestos). Lamentablemente llegamos a 11 con lo justo, tan justo que tuvimos que retrasar el inicio del partido casi media hora y hubo 7 u 8 que nos paramos apurados en la cancha así no nos sacaban los puntos, mientras el resto terminaba de llegar y cambiarse.
Tengo que tratar de escribir esto alejado de la sensación de frustración con la que me fui de la cancha y del predio....
Empezamos el partido con muchísimas ganas. Pese a llegar con lo justo con el tiempo y tener que andar a las corridas armando el equipo, con las camisetas, con todo.
Cuando nos terminamos de parar en la cancha habían pocos en sus posiciones habituales. Como novedad tuvimos una defensa sin Fede y los debuts de Charly y de de Marian.
Lo primero que me gustó es que empezamos de cero, dejamos las derrotas y las frustraciones atrás y empezamos de nuevo. Reset de confianza y espíritu. La nueva formación pintaba más agresiva, con Fede y Charly aportando su juego y su presión en el medio. Conmigo, Ale y Seba al ataque.
Arrancamos mejor que ellos, llegando al área, con unos corners y tocando bastante. Yo estaba enchufadísimo, gritando, mostrándome, tratando de aportar. Lástima que eso hizo que terminemos jugando sin 9 o jugando con Seba muy pegados, tanto como para no poder armar una jugada.
En el partido, jugando y viendo todo desde arriba se ve todo diferente. Cuando cumplís con la orden de no bajar es todo muy lejano. Y de repente se ve desde lo lejos que fallamos en un despeje, hay confusión en el área y.... penal. Desde la otra punta, para mi, fue muy duro el golpe. Me sentí culpable por no estar defendiendo frustrado por lo que había pasado y con más ganas de hacer goles. Lo primero que pensé es "como se necesita un patrón Fede en la defensa". Lo segundo que pensé es que se podía dar vuelta fácil así que había que seguir como si nada.
Al ratito, en plena levantada, otro fallo en el despeje, otro penal (pero no cobrado) y golpearon de nuevo... En ese punto todavía creíamos y tratamos de seguir como si nada.
Con viento a favor tratamos de llegar más y de patear más al arco. La contrapartida del viento fue que fomentaba el pelotazo y desde la salida de atrás no podíamos armar ni una jugada, solo armábamos a partir del recupere de Fede, Charly y Rober, los 3 titanes incansables. Finalmente el viento nos ayudó y llevó al ángulo un terrible tiro libre de Seba, tan bueno que seguro sus nietos se lo van a escuchar contar.
Arriba seguí con más ganas, contento de estar de 9 acompañado por Ale al ataque y con Seba en la creación. Con los dos había jugado muchos partidos en canchas chicas y estaba confiado en que podíamos hacer algo bueno juntos. Sabía que lo podíamos levantar. Nos hablábamos, nos dábamos ánimos, nos gritábamos.... eso fue lo que más me gustó de haber jugado el partido. Tratamos de organizarnos para generar algo y hacer goles... pero todo quedó en el intento.
Después de nuestro gol ellos se tiraron atrás y empezaron a hacer tiempo. El referí calentó el partido cobrando o no cobrando según le parecía, los rivales se quedaban años en el suelo, nosotros nos poníamos nerviosos y ansiosos para llegar al descanso empatados... pero no lo logramos.
En el entretiempo nos dimos ánimos para seguir y seguir, salimos antes que nunca a la cancha esperando al rival como para comernos el partido. Ellos se pararon con 4 de fondo sin adelantarse ninguno y empezaro a aprovechar el viento a favor. A los 10 ya estbamos cansados y cuando llegó su 3 gol nos terminamos de desmoralizar.
Y después, para que más detalles... ya sabeis, golpes, piñas y excesos. FDV se convirtió en un equipo enojado. Todos íbamos a cortar tobillos y no jugadas. Todos al piso, todos con rabia. Eso facilitó que toquen y jueguen como quieran y pichu se fue convirtiendo en figura rápidamente. Nosotros no hicimos nada más, solo ver tarjetas de colores. Yo me sentí un espectador de lujo, tanto que empecé a bajar con cada ataque rival, un poco para ayudar, otro poco para despejar y pegar. No nos importó más nada. El único con lucidéz fue Seba que metió un pase de tiro libre a lo Diego y Cani contra Brasil en Italia que el arquero le sacó impresionantemente a Fede. Después, nada más que contar.
Todavía creo que el sábado vamos a ganar. Lo peor que nos puede pasar es acostumbrarnos a perder. Sigamos saliendo a la cancha con ganas que podemos!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


3 comentarios:
Es verdad, el equipo terminó enojándose contra el rival, el arbitro y casi contra los compañeros.
Recordemos que jugamos al futbol porque es lindo, y si bien es mas lindo ganar que perder, solo pierde el que juega.
Mas facil es quedarse en la casa de uno sin hacer nada, pero prefiero irme frustrado y pensar el futbol del sabado.
Me olvidaba de Seba que amenazó no solo a los referís sino tambien a los pibes alcanza pelotas !!! Que tenian 7 años !!!
Es dificil no calentarse contra los chiquitos. Yo un par de partidos los quise matar... me costó serenarme y darme cuenta que no tienen nada que ver con todo lo que pasa en la cancha y que encima son chiquitos, no da para putearlos.
Publicar un comentario