Sabado al mediodía, la quinta derrota consecutiva ya era un hecho, esta vez a manos de unos Fulanos de Villa Maipú con unos lapidarios cuatro goles. Con este resultado, FDV se acomodó en la penúltima posición y el futuro se vislumbraba muy oscuro. Esta vez se esperaba con menores expectativas la charla de los técnicos, que hasta ahora siempre había renovado la esperanza.
Se los veía aislados a un costado, haciendo gestos negativos y discutiendo. Mientras los jugadores extenuados se cambiaban, el rumor de la renuncia de los técnicos iba tomando forma. Nunca en su historia FDV había tenido un arranque tan tenebroso. Una victoria y cinco derrotas consecutivas, ninguna por la mínima diferencia.
Tal vez con un par de refuerzos, preparación física y cambio de táctica se podría ir a buscar el campeonato. Material había: un arquero de primera línea, defensores aguerridos, mediocampistas sacrificados y de buen pie, delanteros de mucho peso. Solo que no habían sabido explotar al máximo a sus jugadores. La prensa culpaba a la tripleta técnica que no solo nunca había conseguido un título, sino que había llevado a FDV al borde del abismo. Al tomar las riendas de equipo sabían muy bien en lo que se metían.
Lentamente se arrimaron, los jugadores esperaban lo peor. No hizo falta pedir silencio.
“Primero que todo queremos felicitarlos por el esfuerzo realizado. Hemos estado debatiendo por un largo tiempo y creemos que la tabla de posiciones no miente, por lo tanto sabrán entender lo que vamos a comunicarles. No hemos encontrado la vuelta a la situación, lo intentamos rotando permanentemente las posiciones. Sin embargo, como bien saben, somos surrealistas, es decir, realistas del sur. Es por eso que queremos anunciarles algo. No ha sido nada fácil decidirlo, pero lo diremos cortito y al pie. Nos bajamos. Si señores, nos bajamos de la lucha por el campeonato.”
jueves, 1 de mayo de 2008
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2 comentarios:
Ningún grupo humano da lo mejor de si sin una meta clara. Cual va a ser nuestro objetivo ahora?
En lo más profudo de mi ser quiero creer que esto es solo una técnica para quietarle presión al equipo, pero que todavía vamos por toda la gloria. Al menos espero que sigamos jugando con las mismas ganas como si pudiesemos pelear por algo.
La promesa del asado sigue en pié?
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